Internet es lugar propicio para la ignorancia. Cualquiera puede escribir cualquier cosa y sembrar ciertas dudas sobre un hecho en particular. Una de estas fue el final de la mítica serie “Doraemon: el gato cósmico”. Mucha gente jura de guata que el final de la historia de Nobita y su mascota es más que triste, pero les voy a decir la verdad.

Doraemon fue creado en 1969 por un par de japos de nombre raro (como todos en esa isla maldita). Se llamaban Fujimoto Hiroshi y Motoo Abiko y este último firmó el primer número del manga del gato buena onda con pseudónimo de Fujiko F. Fujio. La cosa es que Doraemon fue éxito en Japón y se adaptó  a la televisión. Muchos crecimos con esta serie y con la llegada de internet llegaron las descargas torrents y la manía de coleccionar series. Esta búsqueda de capítulos del “Gato Cosmico” desembocó en un número de mitos respecto a su final bastante numeroso. Los más reproducidos son estos:

Nobita, el vegetal.

Esta es la más cruel y quizás de ahí su gran popularidad. En este último capítulo se muestra que Nobita está postrado en una cama. En coma. La causa del coma varía según la mente del que cuenta la historia: puede ser un accidente, o que el niño sufre de cáncer o incluso de sida. Da lo mismo. Nobita está en coma y al despertar de este, se revela que todo lo contado en la serie fue un sueño. Sus amigos, la atracción a Shizuka, el mismo gato, todo. Todo fue un sueño. Extrañamente, esta versión del final de Doraemon se hizo muy popular en Japón, donde los fanáticos amarillos del Gato azul, se plantaron frente a la televisora (NTV o TV Asahi, ni idea) y con pancartas trataron a los ejecutivos de “mata sueños” y otras cosas más fuertes. La televisora tuvo que emitir un comunicado diciendo que el dichoso final nunca existió. Como dicen por ahí: no creer en todo lo que escuchas.

Doraemon no usa Duracell

Mientras Nobita está en el colegio, un ratón le echa a perder las pilas a Doraemon. Cuando Nobita vuelve del colegio, a pedirle ayuda al gato, seguramente por algún problema suscitado en el colegio, ve que el gato está apagado (recordemos que es una especie de robot). No hay forma. Por muchos intentos de despertarlo, el gato no responde. Nobita llora desconsoladamente por la pérdida de su amigo por días, hasta que recuerda el aparato para viajar en el tiempo. Con la esperanza de una solución viaja al futuro para descubrir la cruda verdad: si cambia las pilas del gato, este perderá los recuerdos de su estancia con él. Nobita se niega a esa posibilidad y jura que encontrara la forma de volver a Doraemon a su estado original.

Así Nobita se puso a estudiar como loco. Les dijo a sus amigos que el gato había regresado al futuro cuando en realidad este se encontraba en el armario del muchacho. Estudio hasta convertirse en un connotado científico dueño de una afamada compañía de inteligencia artificial.  Se casó con Shizuca y su vida era buena. Pero no había encontrado la forma de traer a su amigo de vuelta. Treinta años estuvo Nobita desarrollando un chip para poder almacenar los recuerdos de su amigo (otros dicen que es un nuevo tipo de pila) y a la hora de la verdad, Nobita enciende nuevamente a Doraemon, pero este no se mueve. No dice nada. Novita se pone a llorar por la pena de que su mejor esfuerzo no fuera suficiente. Hasta que el gato lo ve a los ojos y le dice “Nobita, he esperado este momento durante mucho tiempo… Felicidades”. Asi termina la historia, con Nobita, su familia y Doraemon viviendo felices. Otros varían el final diciendo que el mismo Nobita envía al gato hacia al pasado. Esto no se sustenta ya que el que envía a Doraemon al pasado es un tatara-tatara-tatara-tatara-nieto de Nobita en el año 2112, como sale al principio de la serie.

Tratando de darle un final

Que estos mitos existan, no quiere decir que los autores originales hayan tratado de cerrar el círculo de la historia. Existen al menos tres intentos de finiquitar la historia de Doraemon a través del papel.

  • Continuidad espacio-tiempo: Doraemon le dice a Nobita que demasiados viajes en el tiempo están alterando demasiado el futuro, por lo que el deberá regresar a su era original si no quieren que lo eliminen. Nobita se despide del gato y “the end”. Esto fue publicado en 1971 en el manga original.
  • Miénteme, baby: Doraemon se da cuenta de que tiene que volver al futuro. Como cree que Nobita no lo dejara, inventa que tiene un problema mecánico y que solo en el futuro pueden arreglarlo. Nobita le dice que lo esperara lo que sea necesario. Doraemon se da cuenta de que no es correcto ocultarle la verdad a su mejor amigo y se la cuenta. Nobita comprende las razones de Doraemon y  acepta el hecho que tiene que separarse de él. Esto fue publicado en 1972.
  • Ya eres mayor, Nobita: Tras una golpiza de gigante, Nobita vuelve a casa solo para descubrir que el gato está planeando volver al futuro. Nobita rechaza la idea y tras hablarlo con sus padres y con el mismo gato se resigna a la idea que no puede esperar que el gato siempre resuelva sus problemas. Ambos protagonistas dan un último paseo por el parque, y en un momento dado Nobita queda solo frente a Gigante. Esta vez Nobita no se va a dejar amedrentar por su enemigo y le planta cara. Tras unos golpes, Gigante se da cuenta de que Nobita ya no es el cobarde de antes y abandona la pelea y Nobita queda inconsciente en el suelo. Doraemon lo recoge y lo lleva a casa. Tras acostarlo en su cama, el gato mira a Nobita, quizás planteándose la posibilidad de quedarse con él. Tras pensarlo un poco, el gato lo deja dormir y vuelve al futuro. Este supuesto final se publicó en 1973 y fue pensado especialmente para adaptarlo a la serie de televisión, que no estaba gozando de buenos ratings. La cosa es que el capítulo existe, pero nunca se deja ver que es el final. Doraemon al siguiente capítulo sigue en casa de Nobita.

¿Tonces, hay o no hay final?. Definitivamente ¡NO!. Lamentablemente uno de los autores de la idea original murió antes de plantearse un final definitivo a la serie. ¿Por qué nadie mas le da un final? ¡Usa la cabeza!. Doraemon aún es súper popular en Japón. Aun vende bien y tiene muchos fanáticos. Sería lo mismo darle un final a Batman, a Mampato o a Condorito.  Aparte, lo importante no es el final, si no el viaje que se dio para llegar a él.

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